Cómo hacer salmorejo cordobés casero y cremoso
Receta tradicional de salmorejo cordobés con tomate, pan, ajo y aceite de oliva. Te explicamos cómo conseguir una textura fina y cremosa y con qué servirlo.

Ingredientes (4 raciones)
Herramientas
El salmorejo es la crema fría más famosa de Córdoba. A diferencia del gazpacho, lleva más pan y no lleva pimiento ni pepino, así que queda mucho más espeso y cremoso, ideal para tomar con cuchara.
Pasos
- Tritura los tomates. Lávalos, córtalos en trozos y tritúralos con la batidora hasta obtener un puré líquido.
- Cuela el tomate. Pásalo por un colador o pasapurés para retirar las pieles y las semillas.
- Añade el pan. Trocea el pan (sin la corteza más dura) y añádelo al tomate. Déjalo empapar 10 minutos.
- Agrega el ajo y la sal. Pela el ajo, quítale el germen central y añádelo junto con la sal.
- Tritura de nuevo. Bate a máxima potencia 1-2 minutos hasta que la mezcla esté totalmente lisa.
- Emulsiona con el aceite. Con la batidora en marcha, añade el aceite en un hilo fino. El salmorejo ganará cuerpo y un color anaranjado.
- Enfría. Guárdalo en la nevera al menos 2 horas. Sírvelo muy frío, con huevo duro picado, taquitos de jamón y un chorrito de aceite.
Errores comunes
- Tomates poco maduros: el salmorejo queda pálido y ácido.
- Pan demasiado blando o de molde: no aporta la textura cremosa típica.
- Mucho ajo: en crudo tiene mucha fuerza y se impone a todo lo demás.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el salmorejo?
En la nevera, bien tapado, aguanta 2-3 días. Remuévelo antes de servir.
¿Se puede hacer sin gluten?
Sí, usando pan sin gluten de miga compacta. El resultado es muy parecido.