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Cómo saber qué tarjeta gráfica tengo en Windows

Cuatro formas fáciles de saber qué tarjeta gráfica tiene tu ordenador con Windows 10 y 11, cuánta memoria tiene y si es integrada o dedicada.

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  • Dificultad: Muy fácil
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Cómo saber qué tarjeta gráfica tengo en Windows
Foto: Sean MacEntee · CC BY 2.0 · Recortada y redimensionada

Lo que necesitas

Saber qué tarjeta gráfica (GPU) tiene tu ordenador es necesario para comprobar si puedes jugar a un juego, usar un programa de edición de vídeo o actualizar los controladores. Hay varias formas de verlo en menos de un minuto.

Pasos

  1. Abre el Administrador de tareas. Pulsa Ctrl + Mayús + Esc.
  2. Ve a la pestaña Rendimiento. En Windows 11 está en el menú de la izquierda (el icono de la gráfica).
  3. Haz clic en GPU. Arriba a la derecha verás el nombre de la tarjeta gráfica. Si tienes dos (por ejemplo, GPU 0 y GPU 1), tu equipo tiene una gráfica integrada y otra dedicada.
  4. Mira la memoria. Abajo aparece la Memoria de GPU dedicada: es la memoria propia de la tarjeta gráfica.

Otras formas de verlo

  • Herramienta de diagnóstico DirectX: pulsa Windows + R, escribe dxdiag y pulsa Intro. En la pestaña Pantalla verás el nombre, el fabricante y la memoria de la tarjeta.
  • Administrador de dispositivos: haz clic derecho en el botón Inicio, elige Administrador de dispositivos y despliega Adaptadores de pantalla.
  • Configuración: ve a Configuración > Sistema > Pantalla > Pantalla avanzada, donde aparece la tarjeta gráfica conectada a cada monitor.

¿Integrada o dedicada?

  • Integrada: forma parte del procesador (por ejemplo, Intel UHD Graphics, Intel Iris Xe o AMD Radeon Graphics). Suficiente para tareas de oficina, internet y vídeo.
  • Dedicada: es una tarjeta independiente con memoria propia (por ejemplo, NVIDIA GeForce RTX o AMD Radeon RX). Necesaria para juegos exigentes, edición de vídeo o diseño 3D.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cambiar la tarjeta gráfica de mi portátil?

En casi todos los portátiles la gráfica va soldada a la placa y no se puede cambiar. En los ordenadores de sobremesa sí suele ser posible, si la fuente de alimentación y la caja lo permiten. Si el equipo va lento, revisa también los programas de inicio de Windows.