Cómo plantar tomates en maceta (en el balcón o la terraza)
Guía para cultivar tomates en maceta paso a paso: cuándo plantarlos, tamaño de maceta, riego, abono, tutores y cómo quitar los chupones para cosechar más.

Lo que necesitas
Herramientas
No hace falta tener un huerto para comer tus propios tomates: una terraza o un balcón con sol directo es suficiente. Con una maceta grande y unos cuidados sencillos, una sola tomatera puede darte varios kilos de tomates durante el verano.
Pasos
- Elige el momento. Los tomates se plantan en primavera, cuando ya no hay riesgo de heladas y las noches superan los 10-12 °C. En la mayor parte de España, entre abril y mayo. Comprar el plantel ya crecido en un vivero es lo más fácil para empezar.
- Escoge la variedad. Para macetas, los tomates cherry son los más agradecidos: producen mucho y aguantan mejor. También hay variedades compactas o «de terraza» que no crecen tanto.
- Prepara la maceta. Usa una maceta de al menos 20-30 litros (unos 35-40 cm de diámetro), con agujeros en el fondo. Llénala con sustrato mezclado con un 20-30 % de humus de lombriz o compost.
- Planta la tomatera enterrando parte del tallo. Haz un hoyo profundo y entierra la planta hasta las primeras hojas (quítale las hojas que vayan a quedar bajo tierra). El tallo enterrado echará raíces y la planta será más fuerte.
- Coloca el tutor. Clava la caña junto a la planta desde el principio, para no dañar las raíces después. A medida que crezca, ata el tallo con cuerda suave sin apretar.
- Ponla al sol. La tomatera necesita 6-8 horas de sol directo al día. Con menos sol dará pocas flores y pocos frutos.
- Riega de forma regular. En maceta la tierra se seca rápido: en verano puede necesitar riego diario. Riega por la mañana, en la base de la planta y sin mojar las hojas. Lo importante es la regularidad: alternar sequía y encharcamiento provoca problemas en los frutos.
- Quita los chupones. Son los brotes que salen en la axila entre el tallo principal y las ramas. Quítalos con los dedos cuando sean pequeños: así la planta dedica su energía a los tomates.
- Abona en floración. Cuando aparezcan las primeras flores, añade un abono rico en potasio cada 15 días siguiendo las indicaciones del envase.
- Cosecha. Recoge los tomates cuando tengan su color definitivo y cedan ligeramente al tacto. Normalmente empiezan a madurar unos 2-3 meses después de plantarlos.
Problemas comunes
- Mancha negra en la base del tomate (podredumbre apical): suele deberse a riegos irregulares que impiden a la planta absorber el calcio. Mantén la tierra húmeda de forma constante.
- Muchas hojas y pocas flores: exceso de abono nitrogenado o falta de sol.
- Flores que se caen: calor extremo (más de 32-35 °C) o noches frías. Suele corregirse cuando las temperaturas se suavizan.
- Hojas amarillas por abajo: es normal que las hojas más viejas amarilleen; quítalas. Si amarillea toda la planta, revisa el riego y el abono.
Preguntas frecuentes
¿Puedo plantar tomates en una maceta pequeña?
En una maceta pequeña la planta se queda corta de raíces y agua, y producirá muy poco. Si tienes poco espacio, elige una variedad cherry compacta y una maceta de al menos 15-20 litros.
¿Hay que polinizar las flores?
Las flores del tomate se autopolinizan. Al aire libre, el viento y los insectos hacen el trabajo; si la tomatera está en un sitio muy resguardado, puedes dar unos golpecitos suaves a las ramas con flores para ayudar. Si te gustan las plantas, mira también cómo cuidar un potus, ideal para el interior.