Cómo limpiar la vitrocerámica y quitar lo quemado
Cómo limpiar la vitrocerámica o la placa de inducción sin rayarla: quitar restos quemados con rasqueta, eliminar manchas de cal y dejarla brillante.

Lo que necesitas
Herramientas
La vitrocerámica y la placa de inducción se ensucian enseguida con salpicaduras, cal y restos de comida quemada. Con la rasqueta adecuada y un buen producto puedes dejarla como nueva en pocos minutos, sin rayarla.
Pasos
- Espera a que la placa esté fría. Comprueba que el indicador de calor residual (la H) se ha apagado.
- Retira los restos sueltos. Pasa una bayeta húmeda para quitar migas y suciedad superficial.
- Usa la rasqueta en lo quemado. Sujétala con un ángulo de unos 45° y desliza la cuchilla sobre los restos pegados con movimientos firmes. No te preocupes: la rasqueta específica no raya el vidrio si la usas plana y en ese ángulo.
- Aplica el limpiador. Pon unas gotas de limpiador para vitrocerámica y extiéndelo con una bayeta suave o papel de cocina. Si no tienes, usa una pasta de bicarbonato con un poco de agua.
- Quita las manchas de cal. Los cercos blanquecinos se eliminan con un poco de vinagre: déjalo actuar 5 minutos y retíralo.
- Retira y abrillanta. Limpia los restos de producto con un paño húmedo y seca con un paño de microfibra hasta que brille.
Errores comunes
- Estropajos verdes o metálicos: rayan la superficie.
- Usar un cuchillo: se puede rayar o romper.
- Limpiarla en caliente con agua: el cambio brusco de temperatura no es bueno y te puedes quemar.
Consejos para mantenerla
- Pasa una bayeta húmeda después de cada uso, cuando esté templada.
- Seca el fondo de las ollas antes de ponerlas en la placa: así evitas cercos de cal.
- Levanta las ollas en lugar de arrastrarlas.
Preguntas frecuentes
¿Sirve igual para la placa de inducción?
Sí, la superficie es similar y se limpia igual. En inducción, la placa se calienta menos, así que la suciedad se quema menos.